De entrada aclaro que amo, si amo, la Navidad. Lejos es mi época y festividad preferida. Una combinación de mi credo Cristiano, siendo uno de los acontecimientos más grandes junto con la Pascua de Resurección; y el gusto insano de hacer regalos que tengo.
Yo soy de las que compra en Noviembre, y hasta antes, casi todos lo regalos. Dejando solo para Diciembre los que compro con ingresos extras propios del mes.
Tambien soy de las que buscan, hasta que encuentran el regalo que creen que es para la persona; aquel que es esperado o significa algo. Gracias a Dios tengo buena memoria para recordar las cosas que quieren.
Sin embargo todo esto que amo y disfruto, y se me estaba olvidando la cena, muchas veces se ve opacado por todo el medio. TODO EL MEDIO.
Uno, odio que me traten de enrostrar que Navidad es una fecha ficticia para el nacimiento de Cristo. Lo sé. Lo tengo claro desde hace años. Se que es una descicion que tomo la Iglesia Catolica para prevenir y opacar una fiesta pagana. Si mal no recuerdo, el equinocio de invierno. Corriganme si me equivoco.
Dos, odio el marketing de Navidad. Odios desde las ferias navideñas, hasta los comerciales, la gente "famosa" haciendo propaganda, etc. Incluyendo a mi papá diciendome "Que no deberiamos hacer regalos".
Tres, odio las multitudes. En el Mall, en la calle, en las carreteras, en los outless.
Cuatro, odio los regalos chantas. Desde cuando ,en mi caso, yo necesito maquillaje de regalo. ¡Cuando he necesitado otro porta velas más! Por favor, un minuto y mejor no me regalen nada si no saben que regalar.
Quinto, odio al Viejo Pascuero, Santa Claus, o como le digan. No se si mi papá hizo bien o mal, pero no crei en este ser que realmente es inexistente y que vistio de rojo la Coca-Cola. Yo se que no le contare de él a mi hijos, y que si puedo a todo niño que se me cruze. No les basta a la gran manga de adultos en engañar a sus hijos diciendo que existe el Conejito de Pascua, el Hada de los dientes, El viejo del Saco, y además le suman al Gordo! Y despues se cuestionan la credibilidad del mundo adulto, si les hemos mentido toda su infancia. Recapaciten. No es inocencia, es una MENTIRA. El niño querra tanto el regalo como si fuera de nosotros, a como si duera del gordo. Además, libera de manipulaciones tales como: "Te portaste bien?, el Viejito Pascuero no trae regalos a los que se portan mal."
Y aun asi, con todos estos "odios" a una fecha ficticia que celebra un acontecimiento importante para muchos que creen en lo mismo que yo, amó el momento donde por fin preparo la cena para quienes quiero, la siguiente repartija-caos de los regalos, y finalmente ir a visitar a cada amigo con su presente.
Para mi es eso y mucho más, algo intimo. Una mezcla entre una religiosidad y un rito familiar. Y no encuentro que se malo, ni aun menos incorrecto.
Asi que, para todo los que en algun momento critican a esta sociedad de consumo. Siganlo haciendo, pero dense cuenta por otro lado, que hay gente como yo que disfruta y tiene significado esta fiesta, fuera de todo lo que nos imponen.
Felices Fiestas, y que Dios los Bendiga MUCHO
martes, 22 de diciembre de 2009
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